En este corto he optado por una casa rural. Una de las que sus puertas chirrían al abrirse. Es la típica casa usada para este tipo de cortos, en los que una persona indefensa se da cuenta que no está sola. He intentado seguir un poco las pautas de estos cortos, para que en ningún momento se piense que el protagonista puede llegar a ser el ladrón.Es muy interesante el final del pasillo de la casa, ya que se concentran muchas puertas y la otra persona podría estar en cualquiera de ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario